Cuando Superratón se olvidaba de todo

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El amigo Superratón, observad esos músculos y esas pestañas divinas

Los que tenéis cierta edad seguro que os acordáis de Superratón, ese roedor hormonado de enormes bíceps que terminaba cada episodio diciendo “Y no olviden supervitaminarse y mineralizarse” con ese acento latino que tenía toda la programación infantil en aquel entonces. Cosas como esta explican la extraña afición de mi generación a los suplementos vitamínicos, que al final no suelen servir para mucho, como nos contaba Juan Revenga (@juan_revenga) en este interesante artículo.

No obstante, hoy no os voy a hablar de suplementos sino de vitaminas. En concreto de una vitamina con nombre de protagonista de novela de Gabriel García Márquez, la COBALAMINA, más conocida como vitamina B12.

¿Qué hace especial a la vitamina B12? Varias cosas.

Empecemos por sus fuentes: al contrario que la gran mayoría de vitaminas, la cobalamina no se encuentra en los alimentos de origen vegetal, sólo en alimentos de origen animal. Si, has leido bien, no hay ninguna fruta, ni verdura, ni cereal, ni hortaliza que proporcione una cantidad de cobalamina apreciable. Lo siento, amigos veganos, es lo que hay.

Otra cosita interesante de la vitamina B12 es su origen, ya que sólo son capaces de sintetizarla ciertas bacterias y arqueobacterias (que no son bacterias con arco, en plan Robin Hood), el resto de especies somos mataos y no sabemos. Así que cuando comemos alimentos ricos en cobalamina estamos ingiriendo las reservas de ese animal, despues de que las bacterias y arqueas la fabricaran dentro de él.

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La amiga arqueobacteria, o arquea como se le conoce en su barrio. Como veis, no, no lleva arco ni flechas.

¿Y para qué sirve la B12? Pues a parte de como excusa perfecta para ponerte ciego el día de la matanza, la cobalamina tiene gran importancia para tareas tan importantes como la formación de globulos rojos, el crecimiento y división celular, la formación del ADN y el ARN, la formación de la mielina (la “funda” de nuestros nervios), el metabolismo del ácido fólico y de la homocisteina…vamos, que la señorita cobalamina es muy, muy importante.

Por suerte para nosotros, nuestro organismo es más listo de lo que parece y tenemos un almacen gigante de B12: el hígado. En condiciones normales, tu hígado almacena cantidad suficiente de B12 para entre 3 y 5 años. Así que, si te da por hacerte vegano una temporada, no tienes que preocuparte. Pero si decides que quieres que ese sea tu estilo de vida, tendrás que tomar suplementos. Si, has leído bien: suplementos, o sea, química. Yuyu…

¿Y cuales son las causas de un déficit de B12? Dejando a un lado las causas digamos, voluntarias (no comer animalicos ni sus derivados), hay varios motivos posibles para que tu cuerpo no pueda absorber la cantidad necesaria de cobalamina:  algunos transtornos digestivos como la enfermedad de Crohn o la celiaquía, el consumo habitual de ciertos medicamentos (los inhibidores de bomba de protones, el famoso omeprazol y similares), ciertas cirugías gástricas, etc. En algunos casos el déficit de B12 se debe a la falta de una proteína llamada factor intrínseco que se produce en las paredes del estómago y que ayuda a que la vitamina pueda ser absorbida por el intestino. Esta falta de factor intrínseco causa una enfermedad llamada anemia perniciosa. Curiosamente, los escandinavos tienen una mayor incidencia de esta enfermedad. Está claro: altos, rubios, ojos azules… ¡algo malo tenían que tener!

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¿Verdad que es chulo el factor intrínseco? Parece una lluvia de serpentinas carnavaleras.

Un dia empiezas a darte cuenta de que te sientes más cansado de lo normal. Te cuesta concentrarte. Tienes olvidos. Estás triste y deprimido. Tienes alucinaciones. Estás más pálido que Drácula recién levantado…amiguito, vete a ver a tu médico porque puede que tengas un déficit de B12. Y es que, la falta de B12 puede llevarte incluso a la demencia… ahora que lo pienso, ¿habrán medido el nivel de cobalamina a los concursantes de GH?

Yo, por si acaso, le voy a decir a Luis Miguel que lleve a su chica a hacer un análisis…

 

Fuentes:

http://www.health.harvard.edu/blog/vitamin-b12-deficiency-can-be-sneaky-harmful-201301105780
http://www.medicalnewstoday.com/articles/172774.php
http://www.onmeda.es/nutrientes/vitamina_b12-deficit-de-vitamina-b12-2253-5.html
http://www.bvs.sld.cu/revistas/hih/vol15_3_99/hih01399.htm
http://www.rcsb.org/pdb/explore/explore.do?structureId=2PMV
https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002403.htm

 

 

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¿Te han disparado y no estás muerto? Dale las gracias a Stephanie

Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia y desde Ciencia para Lerdos queremos rendir homenaje a todas esas mujeres, muchas de ellas desconocidas, que desde tiempos inmemoriales luchan contra la ignorancia y contra los prejuicios de género. Y el homenaje particular se lo queremos rendir a Stephanie Kwolek.

Stephanie nació en Pittsburg, hija de emigrantes polacos, en 1932. Estaba muy unida a su padre, naturalista de vocación, quien le inspiró el amor por la ciencia. Se quedó huérfana de padre muy pronto, a los 10 años, y su madre tuvo que ponerse a trabajar de costurera para sacar adelante a la pequeña Stephanie.

Stephanie se graduó en Química en 1946, y buscó un trabajo temporal para ganar algo de dinero y poder estudiar Medicina. Así que se presentó a una entrevista ante W. Hale Charch, que era Director de Investigación de la compañía DuPont. Gratamente impresionado por al joven Stephanie, le ofreció un puesto de inmediato. A Stephanie le gustó tanto su trabajo que nunca abandonaría DuPont hasta su jubilación.

El logro más importante en la carrera de Stephanie fue el desarrollo del poliparafenileno tereftalamida, mas conocido como Kevlar. El Kevlar es una fibra de alta resistencia, color dorado, que puede ser hasta cinco veces más resistente que el acero. Lo que en un principio fue desechado ya que en apariencia era un experimento fallido, se convirtió en un material ultrarresistente que se usa para fabricar chalecos antibalas, velas marítimas, cascos de Formula1, motores… ¡incluso se ha usado para fabricar las cuerdas y bolsas de aire en el sistema de aterrizaje de la nave Mars Pathfinder!

Tras su jubilación en DuPont en 1986, la empresa donde llegó para un trabajo temporal y donde se quedó toda una vida, Stephanie dedicó su tiempo a promocionar la ciencia entre los jóvenes, especialmente las niñas.

Stephanie Kwolek murió en 2.014, habiendo recibido el reconocimiento por su labor durante más de 40 años en el campo de la química de polímeros.

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