Fumando espero…. al enterrador

Cada vez que la OMS hace público un informe sobre productos potencialmente cancerígenos se monta un buen follón. Si hace unos meses fue con las carnes rojas y procesadas, hace unos días ocurrió lo mismo con el café y bebidas calientes. Pero hay productos que se consumen de forma habitual, que la OMS ha calificado como cancerígenos sin ningún género de duda, pero que no despiertan las iras del público y se siguen consumiendo como si tal cosa: hablo del alcohol y el tabaco. Hoy os contaré cosas de este último.

íVenga, va… otra pesada a contarnos lo malo que es el tabaco. Pues sí, es lo que hay. Y es que, amiguetes, una verdad repetida mil veces sigue siendo una verdad. Pero voy a intentar ir un poco más allá, y explicaros punto por punto qué es el tabaco, como actúa en tu cuerpo y cuales son las consecuencias de su consumo.

Bonita pero letal

Vamos allá.

La primera pregunta es: ¿Qué es el tabaco? El tabaco es un producto de una planta, la Nicotiana tabacum. Esta planta es una herbácea perenne, de la familia de las solanáceas (como las patatas, tomates, pimientos o berenjenas, pero mucho menos sabrosa). La planta del tabaco es originaria de América del Sur y su uso entre las culturas precolombinas estaba muy, muy extendido (hay evidencias de que los habitantes de América ya usaban el tabaco en el siglo I a.C.). Lo utilizaban para casi todo: como abono para sus campos, como ofrenda a los dioses, para estimular la fecundidad de las mujeres… los chamanes lo usaban para sus ritos religiosos y curativos, se les insuflaba a los guerreros antes de las batallas…excepto como inyección, los pueblos amerindios han usado el tabaco de todas las formas posibles (sí, como supositorio y enema, también). Con la llegada de los conquistadores europeos se extendió el hábito de fumar también en el Viejo Continente, y el cultivo de la planta se extendió. Y, aunque la Inquisición censuró el tabaco al considerar que expeler humo por la boca y la nariz era un acto demoníaco, el uso del tabaco siguió extendiéndose por el mundo de forma inexorable hasta nuestros días. Y eso, a pesar de que el primer fumador europeo, Rodrigo de Jerez, se pasara 7 años encarcelado por los colegas de Torquemada acusado de brujería. Quizá si le hubiesen quemado en la hoguera, nos habríamos ahorrado algún disgusto….es brooooomaaaa!!!

La segunda pregunta es: ¿cómo? Y para responder a esto necesitas saber dos cosas: la primera, qué sustancias contiene el tabaco, y segunda, qué efecto tienen esas sustancias en nuestro organismo. Como ya sois unos listillos, os habréis apresurado a contestar a la primera pregunta: “Nicotina!!”….nicitini, nicitini, ñañaña….Pues sí, el tabaco contiene nicotina, un alcaloide altamente tóxico, pero también tiene otros alcaloides como son la nornicotina, oxinicotina, nicotirina, anabasina y ácido nicotínico. Y eso si hablamos únicamente de las hojas de Nicotiana tabacum, porque ese cigarrillo que enciendes tras echar…un rato…tiene otras sustancias añadidas como puedes ver en la siguiente imagen:

componentes-cigarrillo

Y, ¿cómo actúan todos estos compuestos? De varias formas: la combustión del cigarrillo produce monóxido de carbono que interfiere el transporte del oxígeno por la sangre y su depósito en los tejidos, lo que produce hipoxia. La nicotina, por su parte, se absorbe por las superficies epiteliales con las que se pone en contacto el humo (boca, fosas nasales, laringe, bronquios, estómago). La nicotina actúa sobre el sistema nervioso central (igual que el alcohol) produciendo una excitación seguida de depresión. Pero la mayor parte de sus efectos se produce por estimulación del sistema nervioso vegetativo o autónomo originando los siguientes efectos: aumento de la contractilidad y la frecuencia cardíaca, constricción generalizada de los vasos sanguíneos, estímulo de la respiración, incremento de la acidez gástrica, de la motilidad intestinal y elevación de los niveles en sangre de glucosa, colesterol y ácidos grasos libres. ¿Verdad que te va pareciendo menos atractivo ese cigarrillo? Pero además, los productos liberados en la combustión del tabaco, actúan alterando los mecanismos defensivos de las vías respiratorias y dificultando la función del epitelio pulmonar. Esta partículas irritantes van a ocasionar primero un movimiento perezoso en los cilios que bordean la superficie libre de las células ciliadas, después se paralizarán y por último se producirá la muerte celular. El hábito tabáquico ha demostrado relación directa con varios tipos de cáncer. Y todo eso, por echar unas caladas para relajarte…

La siguiente pregunta es: ¿Por qué? El uso del tabaco ya hemos visto que era amplio en su zona de origen desde antiguo. No es, ni mucho menos, la única droga que se usa desde la prehistoria. El principal principio activo que contiene el tabaco es la nicotina, que tiene varios efectos sobre el usuario: alucinógeno, euforizante, disminuye el apetito, aumenta el ritmo cardíaco…y consumido en grandes cantidades, provoca un estado alterado de conciencia. Tradicionalmente la planta del tabaco se ha usado como cura de diferentes afecciones, en forma de infusión, emplastos, etc. Pero hoy en día el uso del tabaco prácticamente se restringe al recreativo. Hay tantos motivos para fumar como fumadores, pero en general digamos que se fuma buscando relajación, mejora de la concentración y la memoria…Pero su propiedad adictiva hace que el fumador necesite incrementar la dosis y con el tiempo incrementa la tolerancia, con lo que al cabo de algún tiempo el fumador acaba por pasar la mayor parte del tiempo con síntomas de abstinencia (nerviosismo, irritabilidad, desasosiego, ansiedad…). Vamos, que además de oler mal, son insoportables.

Hay algunos estudios que indican que la nicotina pudiera ser beneficiosa para tratar la enfermedad de Alzheimer y retrasar la aparición de la enfermedad de Parkinson. Pero obviamente, hablamos del uso de la nicotina extraída de la planta y sintetizada, no del consumo de tabaco.

Por si fuera poco, el humo del tabaco no solo tiene efectos perniciosos en el fumador, sino también en la salud de los que están a su alrededor, ya que inhalan también las sustancias perjudiciales de la combustión.

Así que, por muy sensual que te pareciese James Dean con ese cigarrillo colgando de la comisura de sus labios, en realidad cada calada te hace parecerte más a esto:

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Tabaco = caca, ¿está claro?

 

 

Fuentes:

http://www.onirogenia.com/enteogenos/el-significado-cultural-del-uso-del-tabaco-en-sudamerica/

http://www.herbwisdom.com/es/herb-nicotine.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Nicotiana_tabacum

http://herbolaria.altervista.org/plantas/tabaco.html

http://web.archive.org/web/20140528045942/http://www.cemebb.org.ar/tabaquismo.html

http://xombit.com/2013/03/ironia-primer-fumador-europeo

https://docs.google.com/viewer?docex=1&url=https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5294479.pdf

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