Esos locos rectores con sus locos cursos de verano (actualizado)

 

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Yo siempre he pensado que la Universidad es el centro del saber y del conocimiento, el templo de la ciencia. Un lugar donde a sus puertas se deja la superstición y la charlatanería para entrar en un mundo de búsqueda de las grandes respuestas que el ser humano se lleva haciendo desde el albor de los tiempos: ¿quienes somos? ¿de dónde venimos? ¿hacia dónde vamos? ¿en qué facultad se juegan las mejores partidas de mus?

Por eso no deja de asombrarme cuando veo que en tal o cual Universidad se imparten cursos de cualquier clase de doctrinas seudocientíficas. No es que el fenómeno sea nuevo, pero yo soy impresionable, y es algo que me sobresalta cada vez (cada puñetera vez, no gano pa sustos).

Así cuando, hace unos días, la Universidad de Málaga anunció sus cursos de verano (organizados por la Fundación General de la Universidad de Málaga), y entre ellos descubrí este engendro, se me cayó el alma a los pies.

Aunque me consta que gente más lista y con más predicamento que yo ya está protestando por la inclusión de ese despropósito en la programación de los cursos de verano de la Universidad malagueña, no voy a dejar pasar la ocasión para contaros, paso a paso, en que consiste este curso más digno de La Puerta del Misterio de Jimenez del Oso que de una Universidad.

El primero de los ponentes será  Antonio Alcalá Malavé, con “Emoción, sentimientos y enfermedad”. El Dr Alcalá, que fue ilustre neurólogo y oftalmólogo con cuatro premios nacionales en su haber (otorgados antes de su deriva seudocientífica), se ha pasado al lado oscuro y ahora se dedica a la hipnosis regresiva. Esta técnica, tan popular en los años 80 y que llevó ante el juez a cientos de inocentes padres acusados de imaginarios abusos a sus hijos que expresaban recuerdos falsos implantados por psicoterapeutas, ha sido ampliamente refutada por la ciencia. En primer lugar porque el llamado trance hipnótico no es sino un estado de sugestión, y en segundo lugar porque nuestra memoria no funciona como un disco duro que almacene todas nuestras vivencias pasadas, sino que nuestra memoria reconstruye a partir de relaciones, así pues nuestros recuerdos son poco de fiar, ya que se van construyendo cada vez que apelamos a ellos. Si te interesa, puedes leer este interesante artículo del Dr Diaz Vilela sobre la hipnosis regresiva.

La siguiente charla, “Abordaje emocional de la enfermedad, una aproximación a la Bioneuroemoción”, va de la mano de Matilde de Torres Villagrá, que se presenta como médico del SEU (sea eso lo que sea) y especialista de BNE. La bioneuroemoción es una de las pseudoterapias más peligrosas que pululan por este universo de las “medicinas alternativas”, llegando a ser considerado como un movimiento sectario (desde RedUne llevan mucho tiempo luchando contra esta lacra). La bioneuroemoción postula que la enfermedad no es más que una expresión de un conflicto emocional no resuelto. Da igual que se trate de un dolor de cabeza, el SIDA o un cáncer. La culpa es del enfermo porque no es capaz de resolver supuestos conflictos y los interioriza, causándose a sí mismo la enfermedad. Y no solo eso, estos estafadores terapeutas afirman que las enfermedades infantiles están causadas por conflictos heredados de la madre. Retorcido, ¿verdad?

El segundo día de este dislate comienza con la charla “Medicina Antroposófica: una ampliación del arte de curar” impartida por Ana López Barrasa. La Antroposofía es una disciplina que se sacó de la manga el filósofo y espiritista austriaco Rudolf Steiner, que le valía lo mismo para la enseñanza (escuelas Waldorf), que para la religión, para la agricultura o para la medicina. Se pronuncia contra las vacunas porque “interfieren con el desarrollo kármico y los ciclos de reencarnación del niño”. Hacen afirmaciones disparatadas como que el corazón no bombea la sangre, etc. Con la excusa de un supuesto acercamiento “integral y holístico”, vuelve a poner la responsabilidad de la enfermedad en el propio enfermo y en su “desequilibrio y cargas de vidas anteriores”. Que manía con la culpa, ¿no? Parecen curas…Si quieres saber más de Antroposofía, te recomiendo que leas este completo artículo de Mauricio-José Schwarz.

La siguiente ponencia, a cargo de Ana Siles Rodríguez, se llama “La arteterapia, un camino de autoconocimiento”, o como inventarte una terapia a partir de un hobby. Si se quedan cortos, propongo que amplíen a la surfterapia (si vives en zona costera), la fotografiaterapia (si te da por las cámaras) o incluso la cocinaterapia (muy adecuado para fans de Masterchef). Probablemente esta sea una de las charlas más inocuas del programa, ya que no se arrogan curaciones, sólo mejoras subjetivas…vamos, amimefunciomismo.

Seguirá el profesor de la UMA Pedro Fernández-Llebrez del Rey, con la charla “Homeostasis y equilibrio biológico del ser humano”. Dado que la homeostasis es un proceso biológico consistente en la capacidad de mantener una condición interna estable compensando los cambios en su entorno mediante el intercambio regulado de materia y energía con el exterior, que no tiene control consciente por parte del individuo, no sabemos muy bien como cuadra en este freak parade de las pseudoterapias. O quizá se trata de estirar un poco más el chicle para hacer afirmaciones delirantes como esta:

“Existe en Biología un concepto, el de homeóstasis, referido a los recursos de autorregulación de que disponen los seres vivos para mantener el equilibrio de su cuerpo físico, de forma que cuando el equilibrio se rompe, aparece la enfermedad. Esta idea trasladada a todos nuestros “cuerpos”, nos habla de que cuando enfermamos se altera la relación armónica entre ellos, de manera, que todos se van a ver afectados en alguna medida, a pesar de que los síntomas sean mas patentes solo en alguno.”

Después llega la ponencia de la directora de este disparate curso, M. Carmen Álvarez Herrero que disertará sobre como “Podemos modular cómo trabajan nuestros genes”. No sabemos si la profesora Álvarez Herrero hablará de la epigenética, es decir,“el estudio de cambios heredables en la función génica que se producen sin un cambio en la secuencia del ADN” o, mucho me temo, disertará sobre ese batiburrillo de espiritualidad/armonía/energía cósmica que supuestamente influye en la expresión de los genes a voluntad. Mezclar conceptos y conocimiento científico validado con teorías delirantes llegando a conclusiones falsas es, simple y llanamente, mala ciencia. Método científico, ¿les suena de algo?

Al día siguiente empezará con la charla “Sentido de la enfermedad y Homeopatía” de Gonzalo Fernández Quiroga, quien recientemente vio como un rayo de racionalidad entraba en la Universidad de Barcelona y cancelaba su escandaloso Máster en Homeopatía en base a la falta de base científica del fraude homeopático. Y es que la homeopatía, a pesar de sus 200 años de existencia, no ha conseguido probar nunca su eficacia más allá del efecto placebo. Ni el agua tiene memoria, ni lo similar cura lo similar, ni comprar azúcar a 2.000€/kg sirve para nada más que para engordar las cuentas corrientes de personas sin escrúpulos. Si dudáis de mi palabra al respecto, os invito a leer el completísimo e interesante libro de Arturo Quirantes (@elprofedefisica) que podéis descargar gratis en este enlace.

La siguiente intervención será la de Gonzalo Hernández Estrada (va de Gonzalos la cosa),  “Intervención de la medicina china sobre el cuerpo energético”. Es peculiar esa querencia de los magufos “terapeutas alternativos” por Asia y su “conocimiento ancestral”. Curiosamente, la introducción de la medicina occidental en los años 60 supuso para China que la esperanza de vida de sus habitantes se disparase desde los 46,6 años a los 73,1, como puedes comprobar en este post del blog Mala Ciencia (por si no te fías, los datos son del Banco Mundial, no de las malvadas farmacéuticas). Y es que la premisa del ying y el yang, las energías que dominan nuestro cuerpo y mente, están ampliamente superadas. Así que no te tragues la falacia ad antiquitatem: antiguo no significa cierto. Si fuera así, seguirían haciéndonos sangrías con sanguijuelas…

La última jornada empieza con la actuación estelar de Odile Fernández Martínez, famosa por ir de televisión en televisión afirmando que se curó de un cáncer mediante la dieta. El problema es que Odile suele olvidar contar en esas entrevistas que también se sometía a tratamiento de quimioterapia. La Dra Fernández ha escrito un libro de “Recetas anti-cáncer” y ahora dedica sus días a promocionarlo por todo lo largo y ancho del país, a veces en compañía de conocidos charlatanes como Josep Pámies. Y es que, aunque es de sobra conocido que un estilo de vida saludable, que incluya una dieta rica en alimentos vegetales y prescinda de procesados y bebidas azucaradas, es beneficioso y disminuye la probabilidad de desarrollar algunos tipos de cáncer, a día de hoy no hay NINGUN ALIMENTO que haya probado ser cura eficaz del cáncer, como cuenta detalladamente mi admirado Jose Manuel López Nicolás (@ScientiaJMLN) en su blog.

Cierra este desfile de despropósitos el doctor Tomás Álvaro Naranjo con su charla “Caminando hacia una medicina integrativa”. El Dr Álvaro ha hecho en el pasado afirmaciones tan disparatadas como esta:

 “Desde tiempos inmemoriales el corazón ha sido considerado como el lugar de donde brota la sabiduría, las emociones más profundas del ser humano y el amor. El lugar de donde nace la luz. En nuestros días la ciencia aporta información y experimentación que apoyan la consideración del corazón como un órgano sensorial, fuente de salud, equilibrio emocional y claridad mental. Y el lugar de donde nace un vórtice energético generador de bioinformación, la onda portadora del campo electromagnético y cuántico, energía y luz, del que brotan la vida y la consciencia.
El ser humano dispone de la capacidad de modular a voluntad su propio campo electromagnético a través de la coherencia cardíaca. Una combinación de respiración, consciencia corporal y emoción positiva le permitirá a usted y sus pacientes transformar el patrón de funcionamiento del corazón y con él elevar el grado de coherencia cardiaca. Su efecto equilibrador del campo emocional y mental junto a la regulación de los sistemas nerviosos, endocrino e inmune son el merecido regalo que lo acompaña.”

No sé vosotros, pero después de leer eso estoy convencida de que el único sitio donde este hombre debería integrarse es en un psiquiátrico…

Para terminar este tochopost, voy a pediros dos favores:  el primero, que leáis y difundáis todo lo posible esta carta que desde la asociación ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico le han escrito al rector de la Universidad de Málaga pidiendo la cancelación de este sinsentido que ataca no solo a la ciencia, sino al prestigio de la propia Universidad.  Y el segundo, que hagáis llegar a la propia Universidad vuestra opinión sobre la utilización del nombre de una universidad pública, como es la UMA, para la difusión de las pseudociencias. Podéis hacerlo a través de su propia web, aquí:  Formulario de contacto.

Gracias, amig@s. Y recordad: la única medicina que ha probado su eficacia se llama medicina, sin apellidos.

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ACTUALIZACIÓN:

La Universidad de Málaga y su Fundación han decidido cancelar este despropósito. Es triste que haya tenido que ser la presión, tanto dentro del ámbito universitario como desde asociaciones, medios de comunicación y particulares, la que haya conseguido que los responsables rectifiquen, y no la propia evidencia ante semejante disparate. Lamento especialmente las declaraciones del Director de la Fundación, que dice encontrar incompresible “la presión tan excesiva”. Si la defensa de la veracidad, de la salud pública y del conocimiento científico no le parece importante, quizá debiera plantearse cambiar de trabajo. Quizá de trilero le iría bien. O de terapeuta alternativo.

Lo dicho, gracias a todos por vuestro apoyo. Como dijo Obama: Yes, we can.

 

 

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Vendehumos, charlatanes y otras alimañas

Hola, hola, mochuelillos míos. Hoy Ciencia para Lerdos toma un carácter un poco menos festivo y educativo para llamar la atención sobre un problema que nos afecta a todos, a algunos sólo potencialmente pero a otros muy directamente: hablamos de las terapias pseudocientíficas que invaden nuestras redes y nuestras vidas.

Nos preocupa mucho ver como proliferan falsos terapeutas que, aprovechándose el desconocimiento, la buena fe y la desesperación de mucha gente, les embaucan dándoles falsas esperanzas que, como dice mi admirado JM Mulet, en el mejor de los casos les quitan el dinero y en el peor, la salud. Y es que, amiguitos, las terapias que prueban su eficacia se llaman MEDICINA, sin necesidad de apellidos (alternativa, complementaria, etc.). Da igual que os lo ofrezca un curandero, un médico, el farmaceútico de toda la vida o tu vecina del quinto: si no ha probado su eficacia, no es medicina. Y es inaceptable que las instituciones públicas y colegios profesionales, cuya obligación es proteger al ciudadano, no solo no actúen contra estos charlatanes sino que, en ocasiones, les proporcionen púlpitos para difundir sus mentiras.

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Es por eso que Ciencia para Lerdos se adhiere al comunicado de Borregos Illuminati (con ese nombre, no podíamos negarnos) y os invitamos a firmarlo, difundirlo y hacerlo llegar a vuestros Ayuntamientos, Diputaciones, etc.

No quiero terminar sin recordar la frase del filósofo Mario Bunge:

Las pseudociencias son como las pesadillas: se desvanecen cuando se las examina a la luz de la ciencia.

 

A la atención de la autoridad pública competente:

Considerando que el derecho a una información veraz es algo esencial a mantener, especialmente por parte del sector público, y que esto se ve en su máxima necesidad cuando se trata de temas relacionados con la salud pública.

Considerando que el artículo 43 de la Constitución Española reconoce como derecho la protección de la salud, y que la competencia de la organización y tutela de la salud pública, así como el fomento de una correcta educación sanitaria recae sobre los poderes públicos, y que, tal y como se establece el artículo 51, son los poderes públicos quienes han de garantizar la defensa de consumidores y usuarios, promoviendo la información y la educación.

Y también considerando que el único método conocido para obtener un conocimiento veraz y comprobable es el método científico, el cual no solo ha demostrado ser eficiente y funcional durante los últimos siglos en los avances relacionados con la salud, la tecnología, la innovación y el aprendizaje.

Ante tales consideraciones, nos ponemos en contacto con usted dada la preocupación que, a las personas y organismos abajo firmantes, nos despierta la celebración de un próximo evento, en un emplazamiento público, con una abierta naturaleza pseudocientífica y de promoción de hábitos o prácticas que, si bien sus promotores proponen como saludables y beneficiosos, desde una perspectiva científica rigurosa se perciben como arriesgadas o incluso peligrosas.

Decimos con «preocupación» porque toda afirmación realizada sin el sustento de la evidencia científica, y especialmente en un terreno tan delicado como es el de la sanidad y la salud, supone no solo una vulneración de ese derecho a una información rigurosa y veraz que todo ciudadano merece, sino también un importante e innecesario riesgo contra la salud pública de la población que, susceptible de confiar en la autoridad que proporciona el ente público, acepte como ciertas afirmaciones que en el mejor de los casos no están demostradas, y en el peor de ellos son falsas o incluso peligrosas.

El posible público receptor de este tipo de charlas o eventos acude en muchos casos desesperado, acuciado por problemas de salud que requieren de soluciones reales y sustentadas por evidencias, estudios contrastados y pruebas empíricas suficientes.

Consideramos que cualquier afirmación relacionada con la promoción y defensa de la salud, sea o no impartida por un profesional médico, debe siempre ajustarse al código deontológico de la profesión, mientras que las “pseudoterapias” exhibidas en el evento correspondiente atentan de forma directa contra los puntos primero y segundo del artículo 26 de dicho código, según el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, que dicen textualmente:

Artículo 26

1.‐ El médico debe emplear preferentemente procedimientos y prescribir fármacos cuya eficacia se haya demostrado científicamente.

2.‐ No son éticas las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica y que prometen a los enfermos la curación, los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados que se proponen como eficaces, la simulación de tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas y el uso de productos de composición no conocida.

Por eso les rogamos que difundan esta información y la tomen a su vez en consideración para que desistan en la cesión de sus instalaciones y no contribuyan en la difusión pública de las peligrosas afirmaciones que, de no cancelarse, van a difundirse en el evento. Recuerden que, de sus perjudiciales repercusiones, podrían derivar responsabilidades jurídicas por el incumplimiento de la citada normativa.

En el documento anexo se puede consultar una lista de algunas de las que denominamos “pseudoterapias”, llamadas así por disponerse en contexto aparentemente científico como si de verdaderas terapias se trataran, pero en realidad carecer de todo sustento científico. Como se podrá comprobar, el evento referido trata sobre varias de ellas. Nos permitimos recordar que todo aquello que recibe la, por otro lado, incorrecta denominación de “medicina alternativa” o “complementaria” se debe únicamente a que, o bien su eficacia no ha sido científicamente probada, o bien se ha probado su ineficacia; y que a toda “medicina alternativa” o “complementaria” cuya eficacia se prueba científicamente, se le denomina “medicina”.

Entendemos que, en pro de la libertad de expresión, quieran ceder un espacio a toda persona que así lo solicite, pero la libertad de expresión nunca puede ni debe estar por encima del derecho a la salud, a una información correcta, honesta, veraz y rigurosa y a una atención sanitaria de calidad; y en ningún caso, en ninguno, debe aceptarse de suponer un mínimo riesgo a la salud pública.

Sin otro particular, reciban un cordial saludo.

Firman este manifiesto:

 

Álvaro Bayón Medrano, Licenciado en Biología, investigador predoctoral en la Estación Biológica de Doñana-CSIC.

David Aguado Llera, Doctor en Biología.

Laura García Rubio, Licenciada en Química.

María Jesús del Río, Ingeniera Industrial.

José Luis Sampedro, Licenciado en Ciencias Químicas.

Mario Álamo del Pozo, Técnico en Telecomunicaciones.

Guillermo Peris, Doctor en Ciencias Químicas.

Isidoro J. Martínez Vélez, Autor de http://quemalpuedehacer.es/blog/.

Emilio José Molina Cazorla, Ingeniero Informático.

César Brito González, Licenciado en Periodismo.

José María Verde, Doctor en Física, especialista en Radiofísica Hospitalaria.

Javier Verde, Ingeniero Informático

Mar Izquierdo García, Técnico Superior en Turismo, autora del blog Ciencia para Lerdos

 

 

ANEXO – Listado de varias pseudoterapias comunes sin eficacia verificada o de ineficacia comprobada:

  • Acupuntura, acupuntura láser.
  • Angeloterapia
  • Apiterapia
  • Aromaterapia
  • Ayunoterapia
  • Aryuveda
  • Auriculomedicina
  • Biomagnetismo, terapia biomagnética o terapia del par biomagnético
  • Bioneuroemoción, psicobiodescodificación o biodescodificación
  • Cirugía psíquica
  • Constelaciones familiares
  • Cristaloterapia
  • Cromoterapia
  • Dianética
  • Dietas alcalina y macrobiótica
  • Flores de Bach
  • Helioterapia o fototerapia
  • Hidroterapia, hidroterapia de colon.
  • Hipnoterapia o terapia hipnótica
  • Homeopatía
  • Iriodología, iriología o iridiología
  • Iriogenética
  • Johrei
  • Medicina antroposófica
  • Medicina biológica u homotoxicología
  • Medicina germánica o nueva medicina germánica
  • Medicina holística
  • Método Dorn
  • “MMS” o suplemento mineral milagroso
  • Movimiento antivacunación
  • Moxibustión
  • Naturopatía
  • Odontología biológica y neurofocal
  • Orinoterapia
  • Osteopatía y quiropráctica o quiropraxis
  • Ozonoterapia
  • Péndulo hebreo
  • Psicoanálisis, psicología positiva y psicología transpersonal
  • Reflexología, terapia zonal o acupresión
  • Reiki, toque terapéutico o imposición de manos
  • Reinformación celular
  • Renacimiento o rebirthing
  • Sanación enteogénica, por arquetipos y pránica
  • Shiatsu
  • Suero de anguila
  • Talasoterapia
  • Técnica de liberación emocional
  • Técnica metamórfica
  • Terapia bioenergética
  • Terapia de vidas pasadas
  • Terapia o dieta Gerson
  • Terapia herbal —no confundir con farmacognosia o fitoterapia científica—
  • Terapia, medicina o nutrición ortomolecular, o de las megavitaminas
  • Terapia orgónica o vegetoterapia caráctero-analítica
  • Terapia quelante
  • Terapia radiónica
  • Thetahealing
  • Toque terapéutico

 

Mu buenas

Hola a tod@s!

Empiezo este blog con dos confesiones:

La primera, soy lerda. No lerda de salir en MYHYV, sino lerda, como gran parte de los españoles, de tener una formación científica muy deficiente. Sí, soy de esos que en cuanto pudo dijo “¡yo a letras!”. Sin entrar en análisis profundos de el porqué se producía esa desbandada hacia las letras cuando llegabamos a 3º de BUP (si, soy así de vieja, hice BUP y COU), os diré que ni los profesores de Ciencias que tuve hicieron mucho por inculcarme amor por el conocimiento, ni a mi me interesaba en ese momento. Pero las cosas cambian y, como decía mi abuela, a la vejez viruelas. Aqui me teneis, intentado aprender mucho y consciente de lo poco que sé.

La segunda, soy una inconsciente. La prueba es que me atrevo a crear un blog como este de “desdivulgación científica”, porque lo que yo voy a hacer no se parece ni un poquito a lo que hacen los divulgadores de verdad.

¿Qué pretendo? Que me toque la lotería y hacerme millonaria. Aparte de eso, intentar comentar sobre temas científicos de forma muy muy simple, de forma que lo entendamos los lerdos. Y así, con suerte, le pillareis el gustillo a eso de saber el porqué de las cosas y dejareis de ser pasto fácil de embaucadores varios que pululan por Internet y fuera de Internet:  conspiranoicos, pseudocientificos y periodistas desinformados.

Así que, bienvenidos a esta vuestra casa.

NOTA: voy pidiendo disculpas por adelantado a todos los cientificos y divulgadores a los que les sangrarán los ojos si me llegan a leer. De regalo, para que me perdonen, les dejo esta estupenda versión de Bohemian Rhapsody.