Nenazas, pero no tanto: Cancelando un ensayo clínico

Hace algunos días la prensa se hacia eco de la cancelación de un prometedor ensayo clínico sobre el tan esperado anticonceptivo hormonal masculino debido a los efectos secundarios que, según los artículos publicados, eran muy similares a los que soportan las mujeres.  Lo habréis visto en varios medios, más o menos críticos con la decisión de la OMS.

Ya sé que lo más socorrido es acusar a los hombres de nenazas, de no aguantar nada, de insolidarios con sus parejas, de irresponsables…y oye, no seré yo quien critique el dar un poco de estopa a los hombres. Pero en este caso, hay más chicha de lo que parece. Así que, en pos de la honestidad, vamos a hablar de ensayos clínicos, de comités de ética, de efectos secundarios y de la malvada industria farmacéutica.

Empecemos por averiguar en qué consiste un ensayo clínico y sus fases:  como sabéis, el desarrollo de un nuevo medicamento es un proceso largo y está muy controlado, al menos en esta parte del mundo. Antes de poder empezar el ensayo propiamente dicho, es decir, antes de poder empezar a probar con humanos si nuestro nuevo tratamiento es seguro y más efectivo que los ya existentes, existe una fase que se llama pre-clínica en la que a partir de la hipótesis del investigador sobre la aplicación de su molécula, se prueba en modelos in vitro (en cultivos celulares) e in vivo (animales de laboratorio). Si los resultados de esta fase pre-clínica son satisfactorios, se solicita la autorización correspondiente para comenzar el ensayo clínico propiamente dicho, que consta de 4 fases.

El objetivo de la primera fase es comprobar si el medicamento es tolerable y seguro. No es cuestión de ir repartiendo dosis del nuevo medicamento a lo loco, que luego se nos mueren los voluntarios y tenemos que echar mano de los becarios… En la fase II se trata de determinar la eficacia limitada, la dosis adecuada y la pauta del tratamiento. Una vez establecido en el grupo de voluntarios que el medicamento es seguro, eficaz, que dosis es la adecuada y cual es su pauta idónea, llega la fase III, donde se evalúa en un gran numero de personas para saber si es más eficaz que los tratamientos existentes y la seguridad del tratamiento experimental. Y, si todo sale bien, se solicita a las autoridades correspondientes el permiso para comercializar nuestro medicamento (en España, la Agencia Española del Medicamento y la Agencia Europea del Medicamento). Una vez que las autoridades han revisado nuestro ensayo, se autoriza la comercialización y se inicia la fase IV en la que se vuelve a revisar la eficacia del medicamento en condiciones reales, los efectos adversos que produce, sus posibles aplicaciones alternativas y la revisión de la dosis y sus pautas. Todo este proceso, sin contar la fase pre-clínica, suele llevar aproximadamente 7-10 años hasta la aprobación de la comercialización y más de 10 años para la fase IV. Ya sé que ir al Pàmies de turno es mucho más rápido, pero oye, también incrementará tus probabilidades de acabar antes de tiempo en el cementerio…

Bien, pues una vez que ya sabemos qué es un ensayo clínico y cuáles son sus fases, vamos en meternos en faena: quién estaba haciendo el ensayo de marras, quién lo ha cancelado, por qué motivos y, lo más importante, ¿son los hombres unos cagapoquito o esta vez no toca enarbolar esa bandera?

Hay que empezar por aclarar que este ensayo se hacía a instancia de la OMS, no era iniciativa de ningún laboratorio farmacéutico. Y es que es cierto de durante los últimos 60 años los avances en materia de anticoncepción se han hecho casi exclusivamente dirigidos a la mujer. Y aunque en efecto podemos deducir un tufillo sexista en la situación, no debemos tampoco dejar de lado el hecho incontestable de que el poder de controlar la natalidad ha dado a las mujeres un poder sobre sus cuerpos nunca antes conocido. Pero la realidad es que a día de hoy, la industria farmacéutica no ve nicho de mercado en la anticoncepción hormonal masculina y ha sido la OMS quien desde hace unos años está llevando a cabo la investigación en este campo.

Así pues, empezaremos por ir al documento original publicado en la revista The Journal of Clinical Endocrinoly and Metabolism: este.

El estudio viene a decir, en grandes rasgos, que la combinación de inyecciones de testosterona y progesterona es efectiva en la reducción drástica de espermatozoides. Y lo es una medida muy similar a los anticonceptivos hormonales femeninos, que viene a ser un 95-96%.

El estudio se inició con 320 hombres  de entre 18 y 45 años, repartidos en 10 centros de estudio y, obviamente, no se usó placebo para un grupo de control por motivos éticos (imaginad cuantos niños Placebitos podían aparecer por ahí). Antes de la suspensión del estudio, quedaban 266 participantes (es muy normal que durante un ensayo clínico haya participantes que abandonen por distintas causas). De estos 266, el 75% afirmaron que seguirían usando el método ensayado como anticonceptivo. Bueno, parece ser que los muchachos no son todos tan flojeras, a fin de cuentas…

Al revisar el estudio, vemos que los principales efectos secundarios observados entre los participantes fueron: acné, dolor en el lugar de la inyección, alteraciones sexuales (mayoritariamente, incremento de la libido), trastornos del estado de ánimo (cambios de humor, agresividad, depresión, etc.) y dolores musculoesqueléticos.  Ya sé, queridas mías, seguro que estáis pensando: “Pues vaya, todo eso viene en el prospecto de la píldora”. Sí, pero no. Y es que no sólo debemos ver qué efectos secundarios se producen, sino también en qué frecuencia y con qué intensidad. Y ahí es donde está el quid de la cuestión.

Dos paneles de expertos independientes analizaron los datos del estudio y concluyeron que los efectos eran excesivamente frecuentes (en algunos casos, superaban el 45%) y su intensidad es tal que son incapacitantes para llevar una vida normal. De hecho, se documentaron dos intentos de suicidio, uno de ellos con éxito (aunque los investigadores no concluyen si fue causado por el tratamiento), y un chungo (vale, una fibrilación paroxística, como sois cuando os ponéis con tecnicismos).

Por poner un ejemplo, en un estudio sobre el uso de la píldora en adolescentes se reportó un incremento del riesgo de depresión del 0,5%. En el caso de anticonceptivo hormonal masculino, esta cifra se incrementa al 2.8%.

Es cierto que las primeras píldoras anticonceptivas, allá por los años 50/60, eran bombas de hormonas que producían en las mujeres efectos secundarios tremendos. Pero por suerte, en las últimas décadas han mejorado mucho, disminuyendo la cantidad de hormonas y con ellas, de efectos secundarios. Y se sigue trabajando en mejorarlas.

Respecto al estudio suspendido, toca ahora reevaluarlo y mejorarlo. No se ha abandonado la idea de un anticonceptivo hormonal masculino cuyo uso sea tan cómodo y eficaz como lleva siéndolo la píldora desde hace más de 60 años. Aunque, a decir verdad, yo casi que preferiría que les tocase a ellos parir… ¡puestos a pedir!

Así pues, antes de creer a ciegas lo que nos dice un titular, intentad contrastar la información, yendo a las fuentes originales. Porque oye, es verdad que los hombres son el sexo débil. Si hasta la madre de Boabdil lo decía…pero no por la cancelación de este ensayo.

Fumando espero…. al enterrador

Cada vez que la OMS hace público un informe sobre productos potencialmente cancerígenos se monta un buen follón. Si hace unos meses fue con las carnes rojas y procesadas, hace unos días ocurrió lo mismo con el café y bebidas calientes. Pero hay productos que se consumen de forma habitual, que la OMS ha calificado como cancerígenos sin ningún género de duda, pero que no despiertan las iras del público y se siguen consumiendo como si tal cosa: hablo del alcohol y el tabaco. Hoy os contaré cosas de este último.

íVenga, va… otra pesada a contarnos lo malo que es el tabaco. Pues sí, es lo que hay. Y es que, amiguetes, una verdad repetida mil veces sigue siendo una verdad. Pero voy a intentar ir un poco más allá, y explicaros punto por punto qué es el tabaco, como actúa en tu cuerpo y cuales son las consecuencias de su consumo.

Bonita pero letal

Vamos allá.

La primera pregunta es: ¿Qué es el tabaco? El tabaco es un producto de una planta, la Nicotiana tabacum. Esta planta es una herbácea perenne, de la familia de las solanáceas (como las patatas, tomates, pimientos o berenjenas, pero mucho menos sabrosa). La planta del tabaco es originaria de América del Sur y su uso entre las culturas precolombinas estaba muy, muy extendido (hay evidencias de que los habitantes de América ya usaban el tabaco en el siglo I a.C.). Lo utilizaban para casi todo: como abono para sus campos, como ofrenda a los dioses, para estimular la fecundidad de las mujeres… los chamanes lo usaban para sus ritos religiosos y curativos, se les insuflaba a los guerreros antes de las batallas…excepto como inyección, los pueblos amerindios han usado el tabaco de todas las formas posibles (sí, como supositorio y enema, también). Con la llegada de los conquistadores europeos se extendió el hábito de fumar también en el Viejo Continente, y el cultivo de la planta se extendió. Y, aunque la Inquisición censuró el tabaco al considerar que expeler humo por la boca y la nariz era un acto demoníaco, el uso del tabaco siguió extendiéndose por el mundo de forma inexorable hasta nuestros días. Y eso, a pesar de que el primer fumador europeo, Rodrigo de Jerez, se pasara 7 años encarcelado por los colegas de Torquemada acusado de brujería. Quizá si le hubiesen quemado en la hoguera, nos habríamos ahorrado algún disgusto….es brooooomaaaa!!!

La segunda pregunta es: ¿cómo? Y para responder a esto necesitas saber dos cosas: la primera, qué sustancias contiene el tabaco, y segunda, qué efecto tienen esas sustancias en nuestro organismo. Como ya sois unos listillos, os habréis apresurado a contestar a la primera pregunta: “Nicotina!!”….nicitini, nicitini, ñañaña….Pues sí, el tabaco contiene nicotina, un alcaloide altamente tóxico, pero también tiene otros alcaloides como son la nornicotina, oxinicotina, nicotirina, anabasina y ácido nicotínico. Y eso si hablamos únicamente de las hojas de Nicotiana tabacum, porque ese cigarrillo que enciendes tras echar…un rato…tiene otras sustancias añadidas como puedes ver en la siguiente imagen:

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Y, ¿cómo actúan todos estos compuestos? De varias formas: la combustión del cigarrillo produce monóxido de carbono que interfiere el transporte del oxígeno por la sangre y su depósito en los tejidos, lo que produce hipoxia. La nicotina, por su parte, se absorbe por las superficies epiteliales con las que se pone en contacto el humo (boca, fosas nasales, laringe, bronquios, estómago). La nicotina actúa sobre el sistema nervioso central (igual que el alcohol) produciendo una excitación seguida de depresión. Pero la mayor parte de sus efectos se produce por estimulación del sistema nervioso vegetativo o autónomo originando los siguientes efectos: aumento de la contractilidad y la frecuencia cardíaca, constricción generalizada de los vasos sanguíneos, estímulo de la respiración, incremento de la acidez gástrica, de la motilidad intestinal y elevación de los niveles en sangre de glucosa, colesterol y ácidos grasos libres. ¿Verdad que te va pareciendo menos atractivo ese cigarrillo? Pero además, los productos liberados en la combustión del tabaco, actúan alterando los mecanismos defensivos de las vías respiratorias y dificultando la función del epitelio pulmonar. Esta partículas irritantes van a ocasionar primero un movimiento perezoso en los cilios que bordean la superficie libre de las células ciliadas, después se paralizarán y por último se producirá la muerte celular. El hábito tabáquico ha demostrado relación directa con varios tipos de cáncer. Y todo eso, por echar unas caladas para relajarte…

La siguiente pregunta es: ¿Por qué? El uso del tabaco ya hemos visto que era amplio en su zona de origen desde antiguo. No es, ni mucho menos, la única droga que se usa desde la prehistoria. El principal principio activo que contiene el tabaco es la nicotina, que tiene varios efectos sobre el usuario: alucinógeno, euforizante, disminuye el apetito, aumenta el ritmo cardíaco…y consumido en grandes cantidades, provoca un estado alterado de conciencia. Tradicionalmente la planta del tabaco se ha usado como cura de diferentes afecciones, en forma de infusión, emplastos, etc. Pero hoy en día el uso del tabaco prácticamente se restringe al recreativo. Hay tantos motivos para fumar como fumadores, pero en general digamos que se fuma buscando relajación, mejora de la concentración y la memoria…Pero su propiedad adictiva hace que el fumador necesite incrementar la dosis y con el tiempo incrementa la tolerancia, con lo que al cabo de algún tiempo el fumador acaba por pasar la mayor parte del tiempo con síntomas de abstinencia (nerviosismo, irritabilidad, desasosiego, ansiedad…). Vamos, que además de oler mal, son insoportables.

Hay algunos estudios que indican que la nicotina pudiera ser beneficiosa para tratar la enfermedad de Alzheimer y retrasar la aparición de la enfermedad de Parkinson. Pero obviamente, hablamos del uso de la nicotina extraída de la planta y sintetizada, no del consumo de tabaco.

Por si fuera poco, el humo del tabaco no solo tiene efectos perniciosos en el fumador, sino también en la salud de los que están a su alrededor, ya que inhalan también las sustancias perjudiciales de la combustión.

Así que, por muy sensual que te pareciese James Dean con ese cigarrillo colgando de la comisura de sus labios, en realidad cada calada te hace parecerte más a esto:

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Tabaco = caca, ¿está claro?

 

 

Fuentes:

http://www.onirogenia.com/enteogenos/el-significado-cultural-del-uso-del-tabaco-en-sudamerica/

http://www.herbwisdom.com/es/herb-nicotine.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Nicotiana_tabacum

http://herbolaria.altervista.org/plantas/tabaco.html

http://web.archive.org/web/20140528045942/http://www.cemebb.org.ar/tabaquismo.html

http://xombit.com/2013/03/ironia-primer-fumador-europeo

https://docs.google.com/viewer?docex=1&url=https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5294479.pdf

Cuando Superratón se olvidaba de todo

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El amigo Superratón, observad esos músculos y esas pestañas divinas

Los que tenéis cierta edad seguro que os acordáis de Superratón, ese roedor hormonado de enormes bíceps que terminaba cada episodio diciendo “Y no olviden supervitaminarse y mineralizarse” con ese acento latino que tenía toda la programación infantil en aquel entonces. Cosas como esta explican la extraña afición de mi generación a los suplementos vitamínicos, que al final no suelen servir para mucho, como nos contaba Juan Revenga (@juan_revenga) en este interesante artículo.

No obstante, hoy no os voy a hablar de suplementos sino de vitaminas. En concreto de una vitamina con nombre de protagonista de novela de Gabriel García Márquez, la COBALAMINA, más conocida como vitamina B12.

¿Qué hace especial a la vitamina B12? Varias cosas.

Empecemos por sus fuentes: al contrario que la gran mayoría de vitaminas, la cobalamina no se encuentra en los alimentos de origen vegetal, sólo en alimentos de origen animal. Si, has leido bien, no hay ninguna fruta, ni verdura, ni cereal, ni hortaliza que proporcione una cantidad de cobalamina apreciable. Lo siento, amigos veganos, es lo que hay.

Otra cosita interesante de la vitamina B12 es su origen, ya que sólo son capaces de sintetizarla ciertas bacterias y arqueobacterias (que no son bacterias con arco, en plan Robin Hood), el resto de especies somos mataos y no sabemos. Así que cuando comemos alimentos ricos en cobalamina estamos ingiriendo las reservas de ese animal, despues de que las bacterias y arqueas la fabricaran dentro de él.

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La amiga arqueobacteria, o arquea como se le conoce en su barrio. Como veis, no, no lleva arco ni flechas.

¿Y para qué sirve la B12? Pues a parte de como excusa perfecta para ponerte ciego el día de la matanza, la cobalamina tiene gran importancia para tareas tan importantes como la formación de globulos rojos, el crecimiento y división celular, la formación del ADN y el ARN, la formación de la mielina (la “funda” de nuestros nervios), el metabolismo del ácido fólico y de la homocisteina…vamos, que la señorita cobalamina es muy, muy importante.

Por suerte para nosotros, nuestro organismo es más listo de lo que parece y tenemos un almacen gigante de B12: el hígado. En condiciones normales, tu hígado almacena cantidad suficiente de B12 para entre 3 y 5 años. Así que, si te da por hacerte vegano una temporada, no tienes que preocuparte. Pero si decides que quieres que ese sea tu estilo de vida, tendrás que tomar suplementos. Si, has leído bien: suplementos, o sea, química. Yuyu…

¿Y cuales son las causas de un déficit de B12? Dejando a un lado las causas digamos, voluntarias (no comer animalicos ni sus derivados), hay varios motivos posibles para que tu cuerpo no pueda absorber la cantidad necesaria de cobalamina:  algunos transtornos digestivos como la enfermedad de Crohn o la celiaquía, el consumo habitual de ciertos medicamentos (los inhibidores de bomba de protones, el famoso omeprazol y similares), ciertas cirugías gástricas, etc. En algunos casos el déficit de B12 se debe a la falta de una proteína llamada factor intrínseco que se produce en las paredes del estómago y que ayuda a que la vitamina pueda ser absorbida por el intestino. Esta falta de factor intrínseco causa una enfermedad llamada anemia perniciosa. Curiosamente, los escandinavos tienen una mayor incidencia de esta enfermedad. Está claro: altos, rubios, ojos azules… ¡algo malo tenían que tener!

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¿Verdad que es chulo el factor intrínseco? Parece una lluvia de serpentinas carnavaleras.

Un dia empiezas a darte cuenta de que te sientes más cansado de lo normal. Te cuesta concentrarte. Tienes olvidos. Estás triste y deprimido. Tienes alucinaciones. Estás más pálido que Drácula recién levantado…amiguito, vete a ver a tu médico porque puede que tengas un déficit de B12. Y es que, la falta de B12 puede llevarte incluso a la demencia… ahora que lo pienso, ¿habrán medido el nivel de cobalamina a los concursantes de GH?

Yo, por si acaso, le voy a decir a Luis Miguel que lleve a su chica a hacer un análisis…

 

Fuentes:

http://www.health.harvard.edu/blog/vitamin-b12-deficiency-can-be-sneaky-harmful-201301105780
http://www.medicalnewstoday.com/articles/172774.php
http://www.onmeda.es/nutrientes/vitamina_b12-deficit-de-vitamina-b12-2253-5.html
http://www.bvs.sld.cu/revistas/hih/vol15_3_99/hih01399.htm
http://www.rcsb.org/pdb/explore/explore.do?structureId=2PMV
https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002403.htm

 

 

Una excursión a Sevilla, probióticos y ratas obesas

Hace un par de meses fui a pasar un fin de semana a Sevilla. Así, voluntariamente, sin que nadie me obligue… raro, lo sé, pero tenía una buena excusa: asistir a las charlas de Ciencia JotDown 2015 y, de paso, ponerle cara a algunos de mis tuiteros favoritos, con mención especial a Guillermo Peris, @waltzing_piglet y la maravillosa Clara Grima @ClaraGrima.

Haced el sacrificio, acercaos alguna vez a Sevilla…

No haré resumen del evento, sólo os diré que me gustó mucho, aprendí muchas cosas y que recomiendo vivamente a cualquiera con un poquito de interés en la ciencia que vaya apuntándose para la edición de 2016. Aunque sea en Sevilla, haced el esfuerzo.

Como la vida está llena de casualidades (y de causalidades), a la hora de comer me tocó sentarme junto a un tipo de camiseta negra y pinta interesante, que resultó ser Luis Fontana Gallego. Luis es profesor de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad de Granada, además de investigador, divulgador y ciclista. Ahí es ná. Y diréis, ¿y dónde está la casualidad? Pues la casualidad es que el profesor Fontana está inmerso en el estudio de una dolencia que me interesa de forma muy especial: la esteatosis hepática no alcohólica ó hígado graso no alcohólico. En este estudio publicado en 2014, Luis y sus compañeros investigadores descubrieron que el consumo de ciertas cepas de probióticos (Lactobacillus paracasei, Bifidobacterium breve y Lactobacillus rhamnosus) disminuían la acumulación de grasa en el hígado.

@fontanagallego

@fontanagallego

Para que no os suene a chino, os presentaré un poco a los protagonistas de este estudio:

Por un lado tenemos a la enfermedad, la esteatosis hepática. Esta enfermedad está causada al producirse un acumulo de lípidos (grasas) en las células del hígado (hepatocitos). El hígado, amiguetes, ademas de estar muy rico encebollado, es un órgano imprescindible para el funcionamiento de nuestro cuerpo: interviene en la función digestiva, segrega la bilis, almacena sustancias nutrientes, elimina sustancias tóxicas y sintetiza enzimas, proteínas y glucosa. Vamos, que lo mismo te plancha un huevo que te fríe una camisa. Pues bien, cuando a esa acumulación anormal de grasa se le une la inflamación, tenemos una esteatosis hepática. Que, aunque tenga ese nombre tan raro, en realidad afecta a un porcentaje muy considerable de la población. Si no se revierte o se trata, la esteatosis puede ir degenerando en cosas tan feas como cirrosis e incluso cáncer hepático. No mola nada, ¿verdad?

Momento asquerosito: ese paté que untamos con fruición se hace con hígado graso...

Momento asquerosito: ese paté que untamos con fruición se hace con hígado graso…

Los otros protagonistas de esta historia son los probióticos. Seguro que estáis hartitos de oír hablar de probióticos en los anuncios (como el del Actimel, que tanto gusta al amigo Scientia). Por si acaso no lo tenéis muy claro, la OMS dice que los probióticos son «microorganismos vivos que, cuando son suministrados en cantidades adecuadas, promueven beneficios en la salud del organismo hospedador». Vamos, bichitos buenos.

Como estos científicos son buena gente, antes de lanzarse a empapuzarnos de sus bichitos, primero probaron su inocuidad en voluntarios sanos (becarios, seguro que eran becarios). El siguiente paso, el que nos cuentan en el estudio, se ha realizado en unas ratas gordacas… vamos, que son ellas así de propio, no es que Luis y sus compañeros se las llevaran un mes seguido a desayunar, comer y cenar al McDonals’s como el tipo de este documental. Y el resultado ha sido tan estupendo, que pronto se replicará el experimento en pacientes reales. Porque las ratas obesas que consumieron los probióticos no solo consiguieron una reducción significativa de la grasa en su hígado, sino también de la inflamación del mismo… vamos una noticia estupenda.

Una de las ratas de Luis en plena operación bikini

Una de las ratas de Luis en plena operación bikini

Y como en ciencia todo lleva su orden, ahora toca ver que pasa con humanos, pacientes reales de esteatosis hepática no alcohólica. Y para que el experimento tenga validez, una de las condiciones indispensables es que se realice a doble ciego, es decir, ni quien recibe el tratamiento ni quien lo proporciona deben saber si el paciente está tomando el placebo o las cepas de probióticos. Así que estaremos todos muy impacientes por saber si los prometedores resultados de nuestras amigas las ratas gordis se confirman también en humanos.

Pero hay un problemilla: mi impaciencia. Así que, de acuerdo con Luis, yo también comencé a tomar los probióticos hace unas semanas y en mis próximos análisis comprobaremos el resultado. Obviamente, mi “experimento” no tiene validez científica ninguna…pero veremos qué pasa en mis próximos análisis.

Mientras tanto, amigos, seguid apoyando la Ciencia. Esos señores que se meten en un laboratorio y se dejan las pestañas en el microscopio son los que lograrán que un día tú o alguien a quien tú quieres, se pueda curar de una enfermedad. O solucionar problemas que hoy parecen sin solución. Porque, pequeños míos, la Ciencia es el futuro, así que no seáis unos ignorantes como Sam Cook, que no sabía de ná…

Fuentes:

http://secretariageneral.ugr.es/pages/tablon/*/noticias-canal-ugr/consumir-probioticos-durante-un-mes-ayuda-a-disminuir-la-acumulacion-de-grasa-en-el-higado-segun-un-estudio#.Vd67ZTmBVY5

https://cienciadirecta.wordpress.com/our-research/probioticos/

http://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-esteatosis-hepatica-inflamacion-grasa-higado-peligro-20150102131643.html

http://www.webconsultas.com/dieta-y-nutricion/dieta-equilibrada/alimentos-funcionales/prebioticos-y-probioticos/diferencia-3171

¡VEN A PONERTE LA CREMA, NIÑO!

Las madres somos muy pesadas. Es una verdad inmutable, como que el sol sale por el Este o que Homer adora los donuts. Y llegando el verano como ahora, más. Nos pasamos el verano repitiendo el mantra “¡Ponte la crema, niño!”…y diciendo a todo el que nos quiera escuchar que hay que tener cuidado con el sol. Lo primero que uno dice es: ¿Pero el sol no era bueno y tenia vitaminas?

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Vistas típicas desde cualquier playa malagueña

Pues sí y no. Lo de las vitaminas lo dejaremos para otro día (o puedes leer el enlace de arriba), ahora vamos a hablar de esas cremas pringosas con las que tu madre te embadurna en la playa. O en la piscina. O en el campo. Las madres somos mucho de embadurnar, la verdad.

Empecemos por el principio: ¿por qué tenemos que protegernos del sol? Pues por la radiación. Como habrás oído, el sol emite radiación, mogollón de radiación de todo tipo. Por suerte para nosotros, la mayoría de esa radiación es dispersada por la atmósfera terrestre, y no llega a afectarnos (una buena razón para que cuidemos de la famosa capa de ozono). Entre lo que sí nos llega está la luz o radiación visible, el calor (caloret si estás en Valencia) o radiación infrarroja y las radiaciones ultravioleta (UV). Y de estas últimas es de las que nos tenemos que preocupar.

Hay tres formas de radiación UV. De una de ellas, la UVC, no hace falta que nos preocupemos porque la absorbe la capa de ozono (que maja, oye), pero las otras dos, la UVA y UVB si que pueden dañarnos. ¿Cómo lo hacen? Pues estas radiaciones tienen la capacidad de afectar al ADN de las células de la piel, alterándolo. Y cuando esas alteraciones afectan a los genes responsables del crecimiento celular, las vuelve turutas y se ponen a crecer ahí a lo loco, causando tumores. Además, te queman y te ponen colorao (que es muy poco atractivo, luego no te quejes si no ligas). Y te salen arrugas y manchas en la piel. Y por si fuera poco, nuestra piel va acumulando la radiación recibida, tiene más memoria que una novia cabreada. Vamos, que acabas hecho un cristo. Haz caso a tu madre, ponte la crema.

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Novios-gamba que se creyeron más listos que sus madres

La crema, o protector solar más propiamente dicho, es una loción, gel, spray u otro tópico que evita o disminuye las quemaduras debidas a la exposición al sol.

¿Y qué tienen esas cremas que no tenga la crema de calabacín o la crema pastelera? Lo primero, que no se comen. Ëchale un chorretón de crema solar a unas fresas y prueba a comértelas, está asqueroso. Mejor no hagas la prueba, confía en mi.

En lineas generales, los protectores solares tienen dos tipos principales de mecanismos o filtros para protegernos del sol:

1. Filtros físicos, es decir, sustancias que actúan como una pantalla bloqueando y reflejando los rayos UV para que no puedan penetrar en nuestra piel. Suelen ser minerales, como óxido de zinc o dióxido de titanio. Y son los que tienen la culpa de que se te quede esa capa blanquecina sobre la piel.

2. Filtros químicos, que son compuestos que absorben la radiación y la transforman en otro tipo de energía que no dañe nuestra piel. Tienen nombres impronunciables como ácido aminobenzoico, octil metoxicinamato o cosas aún peores.

Además, se le suele poner vitaminas y elementos hidratantes, así como de relleno. E incluso productos resistentes al agua para que puedas bañarte y todo y sigas protegido.

¿Y lo del SPF? Pues es el factor de protección solar (Sun Protector Factor, en inglés que es más molón), es decir, la capacidad que tiene cada producto en concreto de protegerte de la acción dañina de los rayos solares. A mayor índice SPF, mayor capacidad de protección. Pero no te pases, que todo tiene un limite. Si te sirve el consejo, yo uso mínimo un SPF30. Pero si eres muy blanquito, o pecoso, o estas tomando ciertos medicamentos, mejor tírate por un SPF50. Y acuérdate de volver a embadurnarte cada dos horas más o menos.

Bueno, pues ya está. Espero que hayáis aprendido algo y os haya resultado entretenido.Ale, ya os podéis ir a la playa.

Os dejo con un vídeo que publicó hace algún tiempo la David Cornfield Melanoma Fund y que siempre consigue emocionarme (moñas que es una, que le vamos a hacer):

Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Protector_solar#Factor_de_protecci.C3.B3n_solar

http://sciencuriosities.blogspot.com.es/2013/08/como-funcionan-las-cremas-protectoras.html

http://www.portalfarma.com/Profesionales/campanaspf/categorias/Documents/04_informe_tecnico_proteccion_solar.pdf

Mu buenas

Hola a tod@s!

Empiezo este blog con dos confesiones:

La primera, soy lerda. No lerda de salir en MYHYV, sino lerda, como gran parte de los españoles, de tener una formación científica muy deficiente. Sí, soy de esos que en cuanto pudo dijo “¡yo a letras!”. Sin entrar en análisis profundos de el porqué se producía esa desbandada hacia las letras cuando llegabamos a 3º de BUP (si, soy así de vieja, hice BUP y COU), os diré que ni los profesores de Ciencias que tuve hicieron mucho por inculcarme amor por el conocimiento, ni a mi me interesaba en ese momento. Pero las cosas cambian y, como decía mi abuela, a la vejez viruelas. Aqui me teneis, intentado aprender mucho y consciente de lo poco que sé.

La segunda, soy una inconsciente. La prueba es que me atrevo a crear un blog como este de “desdivulgación científica”, porque lo que yo voy a hacer no se parece ni un poquito a lo que hacen los divulgadores de verdad.

¿Qué pretendo? Que me toque la lotería y hacerme millonaria. Aparte de eso, intentar comentar sobre temas científicos de forma muy muy simple, de forma que lo entendamos los lerdos. Y así, con suerte, le pillareis el gustillo a eso de saber el porqué de las cosas y dejareis de ser pasto fácil de embaucadores varios que pululan por Internet y fuera de Internet:  conspiranoicos, pseudocientificos y periodistas desinformados.

Así que, bienvenidos a esta vuestra casa.

NOTA: voy pidiendo disculpas por adelantado a todos los cientificos y divulgadores a los que les sangrarán los ojos si me llegan a leer. De regalo, para que me perdonen, les dejo esta estupenda versión de Bohemian Rhapsody.